BMW M1

1979 – 1980

En la segunda mitad de los años setenta, la BMW se dedicó a proyectar un superauto para competir con el Porsche 911. Así nació el M1, un coche sin duda fuera de lo normal pero demasiado pesado para competir en los rallies.

Una parentela mixta

La BMW no tenía ninguna experiencia en proyectos con motor central. Por ese motivo, la casa alemana echó mano de Lamborghini para el chasis mientras que Dallara se encargó de las suspensiones y la Italdesign de Giuggiaro diseñó la futurista carrocería. Sin embargo, debido a que la Lamborghini atravesaba en esa época dificultades financieras, la construcción se encargó a otras dos empresas italianas: a Marchesi el chasis tubular y a Trasformazione Italiana Resina la carrocería de fibra de vidrio. Del montaje se ocupó Bauer, empresa alemana de carrocerías. El M1 se ofreció en tres versiones: una de carretera con 277 CV, una deportiva con 470 CV y una turbo con 850 CV.

BMW M1

Inmerecido fracaso

Los BMW M1 de serie eran suntuosos: aire acondicionado, alfombras de primera calidad, no faltaba nada. Pero como a veces sucede con este tipo de coches, el M1 no consiguió el éxito que, en cambio, se merecía. En total se construyeron 456 ejemplares.

Ficha técnica

Motor: 6 cilindros en línea; 93,4 x 84 mm; 3.453 cm3; dos árboles de levas en cabeza; potencia máxima, 277 CV a 6.500 rpm.

Transmisión: tracción posterior, cambio manual de 5 marchas.

Suspensiones: anterior y posterior, independientes; dobles triángulos deformables, muelles helicoidales y amortiguadores telescópicos.

Frenos: de disco.

Dimensiones: batalla, 256 cm; vías, anterior, 155 cm, y posterior, 157 cm.

Velocidad máxima: 259 km/h.

BMW M1

El M1 se proyectó para competir con los vehículos de prestaciones más elevadas de la época. Fue el primer BMW con motor central.

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