Citroën B14

autos clásicos

En 1927 Citroen era la mayor fábrica francesa de automóviles y había adelantado fácilmente a la más antigua Renault.

Producía alrededor de 400 coches diarios, en una fábrica de 80 hectáreas y daba trabajo a 35.000 obreros.

El nuevo modelo Citroën de 1927 era el B14, un desarrollo de las berlinas B10 y B12 íntegramente de acero. El B14 presentaba diversas innovaciones y se distinguía de los modelos anteriores por la línea más baja, las nuevas proporciones y el nuevo morro con el radiador plano.

Entre las novedades estaban el motor de cuatro cilindros y un chasis relativamente aerodinámico. Estaba también equipado, por primera vez en los coches de esta categoría, de un servofreno Westinghouse.

Citroën, con este coche, dedicó un particular cuidado a retrasar la ovalización de los cilindros, un mal de la época, mediante el tratamiento Dudgeon, que consistía en un verdadero masaje de las paredes mediante un sistema de rodillos.

El B 14 fue, sin duda, uno de los coches de serie mejor equipados, gracias al maravilloso ta-blier, a los asientos regulables y a los buenos acabados interiores, en su vasta gama de Cabriolet y falsos Cabriolet fue también uno de los más elegantes.

Se realizaron 15 modelos diferentes, llegando al cénit con el B14G en 1928. La producción total fue de 120.000 ejemplares en dos años, antes de dejar el sitio al C4.

Ficha técnica

Motor: 4 cilindros en linea; 70 x 100 mm; 1.540 cm3; válvulas laterales; potencia 22 CV a 2.200rpm.
Transmisión: tracción trasera, cambio manual de 3 velocidades. Suspensiones: semiindependientes; ballestas semielípticas delante y detrás.
Frenos: de tambor.
Dimensiones: batalla, 287 cm; vias, anterior y posterior, 123 cm.
Velocidad máxima: 80 km/h.

autos de colección

El radiador plano, adoptado por primera vez por Citroën en este modelo, se conservó hasta 1933. Esta elegante berlina era uno de los modelos más costosos de la gama.