Ferrari 126 C3

Aunque el 126 C3 no disputara toda la temporada de 1983, este coche tiene el mérito de haber ganado, por segunda vez consecutiva con un motor V6 turbocomprimido, el campeonato del mundo de constructores para Ferrari.

Ferrari disputó la primera mitad de la temporada 1983 con el mismo coche de 1982: el 126 C2.

Pesado y, por tanto, sin aprovechar del todo las cualidades de los neumáticos, no estaba adaptado para aguantar las carreras de la temporada.

A partir del Gran Premio de Inglaterra, el 126 C3 se tomó la revancha. Más ligero, gracias a su estructura en fibra de carbono, montaba el motor original del 126 A, inmutado desde 1982 al ser muy fiable y no dar ningún problema.

Seguramente el cuatro cilindros de BMW era un poco más potente y el Renault V6 un poco más elástico, pero el Ferrari V6 era más fiable: sólo tres problemas de motor en treinta carreras disputadas.

Aunque Rene Arnoux tuvo un número igual de victorias (tres) que Nelson Piquet con el Brabham-BMW, no consiguió conquistar el título mundial de pilotos.

Pero Ferrari se adjudicó el de constructores: los 126 C2 y C3 de Arnoux y Tambay totalizaron 89 puntos,
diez más que Renault, entonces pionera en la utilización del Turbo.

Ficha técnica

Motor: 6 cilindros en V de 120°; doble árbol de levas en cabeza por bancada de cilindros, cuatro válvulas por cilindro, 2 turbos KKK; potencia máxima, 630-640 CV a 11.000 rpm.
Transmisión: tracción trasera, cambio manual de 6 velocidades.
Peso: 550 kg sin combustible.
Velocidad máxima: 320 km/h.

coches de colección

Ferrari obtuvo dos títulos mundiales consecutivos con los C2 y C3 y el magnífico motor V6 turbo.