Fiat Abarth 695 SS

En 1957 Fiat había presentado el Nuova 500, que debía sustituir al famoso Topolino, entonces el coche más pequeño del mundo. La fórmula había permanecido invariada durante casi veinte años.

Al 500 le faltaba algo para convertirse en atractivo y deseable, para el público juvenil: ese pelín de nervio que le faltaba y que Abarth le podía dar.

En 1955 la marca del escorpión ya había presentado dos preparaciones sobre el 500, años más tarde apareció el 695, un coche que encontraría seguidores hasta en Japón.

Estéticamente el 695 no parecía muy distinto del 500, excepto por su vistoso escudo de la marca en el centro del morro y las llantas deportivas en forma de estrella.

Tampoco el habitáculo había sufrido modificaciones, pero la instrumentación se podía integrar en un pequeño, pero completo, tablier.

Quien compraba el 695, lo hacía sobre todo por su mecánica: después de pasar por Abarth, la cilindrada original de 499 cm3 había pasado a 689 cm3 y la potencia había aumentado de 22 a 30 CV.

Normalmente, para obtener estas prestaciones, Abarth modificaba la culata del motor, el bloque, las bielas y el volante motor y sustituía los cilindros, pistones, cigüeñal, árbol de distribución, soportes de válvulas y bujías. Para los más exigentes, Abarth ofrecía la versión SS con 38 CV de potencia.

Ficha técnica

Motor: 4 cilindros en línea; 76 x 76 mm; 690 cm3; válvulas en cabeza; potencia máxima, 38 CV a 5.200 rpm.
Transmisión: tracción trasera, cambio manual de 4 velocidades.
Suspensiones: anteriores, independientes, brazos triangulares superiores, ballestas transversal inferior; posteriores, brazos triangulares y muelles helicoidales.
Frenos: de tambor.
Dimensiones: batalla, 184 cm; vías, anterior, 112 cm, y posterior, 113 cm.
Velocidad máxima: 140 km/h

automóvilos Fiat

En los años sesenta, el Abarth 695 era un bólido dentro de un traje de 500: corría a casi 140 km/h.